Y SOPLÓ EN SU NARIZ ALIENTO DE VIDA…

2017-12-24 17.58.52Por Susana de Cano

(Escribí esto el 16 de julio de 2016)

Hace unos 24 días literalmente, enfrenté uno de los dolores más difíciles que me ha tocado sentir … Hace 24 días, mi papá respiró su último aliento de vida … y me ha hecho meditar mucho acerca de la vida en esta tierra pero aún más acerca de la verdad de Dios.

He sido una persona que ha planeado anticipadamente en su mente todos los desastres que pueden ocurrirme, y según yo con ello de una vez planeo como responderé. Pero esta vez no pude ni siquiera imaginar como reaccionaría, ni como me sentiría, ni como Dios usaría esta situación para enseñarme tantas verdades que según yo conocía, pero tenía que vivirlas para comprenderlas. Tampoco pude planear cómo este evento cambiaría mi vida, pero Dios sí.

Así que quiero compartir contigo un poco de lo que hasta ahora he meditado…

  • MI HUMANIDAD: No podemos negar que aunque confiamos en Dios, creemos completamente en Cristo y somos guiados por Su Espíritu, no dejamos de estar en este cuerpo mortal. En este mundo tendremos aflicciones, dijo Jesús. Y ciertamente así es. Estos días comprendí aún  más lo frágil que es mi humanidad, y lo que una vida de más de 60 años se acaba en un minúsculo segundo.  Mi humanidad es tan frágil, aunque deseara morir, jamás yo decidiré cuando dejó este mundo, aunque yo quiera operarme para vivir más tiempo, jamás yo podré alargar mi vida o escribir más días de los que ya Dios escribió de mí. El dolor que sentí y de cierta manera aún siento es tan indescriptible. En términos de una “buena cristiana”, tenía tantas preguntas en mi cabeza, tantas quejas en mis labios, tanta impotencia. Al ver a mi padre yacer en un sillón sin vida fue un sentimiento tan duro como jamás lo quisiese volver a sentir. Aún en medio de ello, de mis múltiples lágrimas, de mi cara pálida, de sentir que el corazón se me salía, de querer gritar pero solo podía sollozar, de poder gemir con un ¡no puede ser!, se que Dios estaba conmigo … sino, no me hubiese podido levantar del piso en el que caí al verlo sin más aliento de vida. Solo pude pensar: ¡qué dolor, que tristeza!, pero hubiese sido AUN MAS triste si no tuviera a Cristo, sólo en Él hay una esperanza firme. Comprendí que Dios sí consuela, que Cristo me sigue salvando y que el Espíritu Santo si conforta mi corazón. Pero también comprendí que como humana sigo teniendo “mi agenda” …
  • LA SOBERANÍA DE DIOS:Comprendí que no tengo control sobre nada, y que necesito cada día a un Salvador, al Pastor de pastores para que me recuerde que aquí estamos únicamente de paso y que es Él quien sostiene toda Su creación en Sus manos. Pasajes como: “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” Daniel 4:35 o “Todo lo que Dios quiere, lo hace” Salmo 135:6a o “Mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero” Isaías 46:10b, los pude comprender. Acepté que lo que pude hacer unas horas antes lo hice, lo que pude y debí hacer días, meses y años antes lo hice, ahora no hay nada más que pueda hacer. El Dios Todopoderoso ha hablado y cuando Él habla las cosas suceden. Es hermoso es entender la soberanía de Dios, pero hoy me tocó vivirla y fue muy duro. Puedo confesar que no sabía cuanto orgullo aún había en mí que pensaba inconscientemente que “yo” tenía el control. Mi papá estuvo enfermo y hospitalizado por 23 días, hice lo que toda una “buena” hija debe hacer, sin embargo, Dios es Dios y ¿quién comprende su mente? Sin embargo, uno de  mis pasajes favoritos pronto rebotó en mi mente: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos, mis caminos, son más altos” Isaías 55:8-9 (parafraseado) … Su Propósito y plan siempre serán mejores que mi mente limitada y finita. No entiendo todo lo que está sucediendo, ni como me cambiará pero solo me quebranto, me humillo, ante mi Gran Dios y confío. Solo puedo esperar en Él, aunque hoy no entienda todo, solo puedo confiar EN DIOS y Su carácter. Sea cual sea tu situación difícil o dolorosa o inexplicable para ti, confía en Dios, no en que “todo estará bien” sino que en Cristo estas satisfecho. Esta situación me permitió conocer a Dios más, y para Su Gloria en mi vida formándome a la imagen de su Hijo.
  • EL EVANGELIO:Más que nunca entendí el evangelio. ¿Qué es? Cristo murió en una Cruz como un sacrificio santo por la ira de Dios sobre mi vida por mis pecados, Cristo tomando mi lugar pero resucitó y me dió una nueva vida juntamente con Él. Fui comprada, amada, aceptada, redimida y limpiada. Me fue dado un nuevo corazón, una nueva vida, un nuevo deseo por cumplir la Palabra de Dios, me fue dado a Cristo. Entender esto una y otra vez, mientras no comprendía el dolor que sentía, mientras los dardos opresivos de satanás me decían que no es cierto, que mi padre pronto regresará, o que Dios me quería hacer sufrir. Decidí mirar a la Cruz. Pude ver a Cristo padecer y me infundió aliento y aún más lo necesité.  Cristo es demasiado hermoso como para poner mi mirada en algo o alguien más que no sea Él. Así pues, el evangelio me fue recordado. Su Espíritu me ha fortalecido, recordando cuan preciosa salvación tengo. Que esta vida pasará, pero su Palabra nunca. Que la vida eterna que Cristo ha comprado, la cual compartiré por siempre es mi mayor tesoro. No tengo idea como será vivir en el cielo pero creo Su Palabra que dice que toda lágrima será enjuagada y ya no habrá más llanto ni tristeza, sino solo gozo. ¡Como no! Si estaré frente y por siempre con el Dios Eterno.

Mi humanidad sigue llorando, lo extraño muchísimo, a veces hasta creo que escucho su voz y recuerdo aún más sus refranes. Estoy agradecida por el tiempo que Dios me permitió tenerlo a mi lado, feliz de haber tenido un papá y de habérmelo disfrutado todo lo que pude, de haber compartido el evangelio con él, de sentir su apoyo, su cuidado, sus regaños, de haberlo visto batallar con el pecado, de verlo levantarse y caerse, de sostener su mano al entregarme a mi esposo, y su brazo cuando su rodilla estaba débil, de que mis hijos disfrutaron muchísimo a su abuelito, y que mi esposo tuvo un segundo papá, le doy gracias a Dios por mi papá, PERO MÁS GRACIAS LE DOY A DIOS PORQUE POR CRISTO SOY SU HIJA, PORQUE SOLO EL ES MI ESPERANZA Y MI CONSUELO, PORQUE AHORA MÁS QUE NUNCA ENTIENDO MI FRAGILIDAD, ENTIENDO LO QUEBRANTADO DE ESTE MUNDO Y MI NECESIDAD DE ÉL. ENTIENDO QUE EL SOPLO DE VIDA ES LITERALMENTE UN MINÚSCULO SEGUNDO EN EL QUE DIOS DA Y QUITA, ¡¡SEA ALABADO EL SEÑOR!! EL SIGUE SIENDO MUY BUENO, SIEMPRE BUENO.

TE AMO PAPI …

Publicado por

elblogdesusanadecano

Pecadora redimida por Gracia, viviendo para Él, por Él y en Él. Su Palabra es lumbrera y verdad a mi camino mientras espero a mi Redentor.

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